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Ozono 1

¿Qué es el ozono y cómo funciona en el tratamiento de agua?

El tratamiento de agua con ozono utiliza este gas como oxidante y, bajo condiciones controladas, como desinfectante. Su desempeño depende de la calidad del agua, la dosis transferida, el tiempo de contacto y el objetivo del tratamiento. El ozono se genera en el lugar de uso, pero no garantiza por sí solo la potabilidad: la seguridad del agua debe verificarse mediante el tratamiento completo, los análisis correspondientes y los requisitos aplicables. Para una visión comercial y técnica del proceso, consulte tratamiento de agua potable con ozono.

1. Mecanismo de acción del ozono en el agua

Cuando se introduce ozono en un caudal de agua, una parte se transfiere a la fase líquida y puede reaccionar directamente como ozono molecular. Según el pH y otras condiciones del agua, también pueden formarse radicales hidroxilo, especies altamente reactivas que participan en la oxidación.
La inactivación microbiológica depende del organismo, la concentración de ozono, el tiempo de contacto y la matriz del agua. La ozonización también puede modificar determinados compuestos orgánicos, pero no implica una reducción automática o suficiente de la demanda bioquímica de oxígeno (DBO) o la demanda química de oxígeno (DQO).

2. Oxidación, desinfección y limitaciones

  • Aplicación como oxidante y desinfectante: el ozono puede apoyar objetivos específicos de oxidación o desinfección cuando el sistema está diseñado y operado para las condiciones reales del agua.
  • Color, sabor y olor: puede oxidar determinados compuestos asociados con color, sabor u olor; el resultado depende de la sustancia, la demanda de ozono y los procesos complementarios.
  • Subproductos: el ozono no aporta un residual de cloro, pero puede generar productos de oxidación. En aguas con bromuro debe evaluarse especialmente la posible formación de bromato.
  • Comparación con otros desinfectantes: la cinética depende del compuesto objetivo, el pH, la temperatura, la materia orgánica y la transferencia de ozono; por eso no debe compararse universalmente con el cloro ni presentarse como sustituto automático.

3. Aplicaciones de los sistemas de ozono industriales

Los sistemas de ozono industriales se dimensionan para caudales, cargas y objetivos específicos. Entre las aplicaciones que pueden evaluarse se encuentran:
  • Aguas residuales: el ozono puede considerarse para oxidación, desinfección o pulimiento después de un tratamiento adecuado. No sustituye automáticamente las etapas físicas, biológicas o químicas.
  • Acuicultura: puede evaluarse para objetivos concretos de calidad del agua, con control del residual, los subproductos y las condiciones propias de la especie y del sistema.
  • Precursores y subproductos de cloración: la ozonización puede modificar algunos precursores, pero su efecto depende del agua y del tren de tratamiento. No debe prometerse la eliminación universal de trihalometanos.
  • Micropoluentes: algunos fármacos y otros compuestos reaccionan bien con ozono, mientras que otros son más resistentes. La eficacia depende del compuesto, la dosis y la matriz; la degradación tampoco equivale necesariamente a mineralización completa.

4. Cómo se integra el ozono en el tratamiento de agua potable

El diseño comienza con la caracterización del agua y del objetivo: caudal, pH, temperatura, turbidez, materia orgánica, presencia de bromuro, demanda de ozono y calidad requerida. Con esa información se define el punto de aplicación y la combinación adecuada con filtración u otros procesos.
Una arquitectura típica puede incluir preparación del gas, generación de ozono, inyección mediante Venturi o difusión, cámara de contacto, medición y control del proceso, y manejo del gas no transferido. El ozono residual debe controlarse y el off-gas debe manejarse adecuadamente. Aunque el ozono se descompone, pueden permanecer productos de oxidación.
La instrumentación —por ejemplo ORP, ozono disuelto u otros parámetros pertinentes— ayuda a operar el sistema, pero no reemplaza los análisis de calidad del agua. Cuando el proyecto lo requiere, el ozono puede combinarse con filtración, carbón activado, desinfección residual u otras etapas. Conozca la tecnología y los componentes de un sistema de ozono.

5. Aplicaciones y consideraciones en plantas potabilizadoras

  • Protozoos: el ozono puede inactivar determinados protozoos cuando se alcanzan condiciones de concentración y contacto validadas para el agua tratada.
  • Compuestos fenólicos y color: puede oxidar determinados compuestos fenólicos o cromóforos; la respuesta depende de su reactividad y puede requerir filtración o tratamiento posterior.
  • Sabor y olor: puede contribuir al control de ciertos compuestos, pero deben evaluarse los productos de oxidación, incluido el bromato cuando existe bromuro.
  • Tratamiento integrado: la posible modificación de precursores de subproductos de cloración debe evaluarse dentro del tren completo y no como una garantía independiente.

6. Conclusión

El ozono es una herramienta de oxidación y desinfección que puede ser apropiada dentro de un tratamiento diseñado para una aplicación específica. Debe combinarse con otros procesos cuando la calidad del agua o el objetivo operativo lo requieran.
Grupo 7 evalúa cada aplicación considerando la calidad del agua, el caudal, la transferencia, el contacto, el control y la seguridad. Puede solicitar una evaluación técnica o consultar más explicaciones en el Centro de Conocimiento.